El valor de un viejo tipógrafo que se ha reinventado en el universo digital

Me he quedado literalmente fascinado con esta entrevista a Erik Spiekermann que Unos tipos duros han colgado en su web y que he incluido al final de este post.

Junto a Matthew Carter (creador de Verdana y Georgia), Spiekerman es uno de los tipógrafos más conocidos e importantes del mundo en la actualidad y uno de los pioneros de la distribución de tipografía digital con FontShop. Entre las tipografías que ha diseñado se encuentran la ITC Officina Sans o la Meta Serif. Los trabajos de Spiekermann tienen un estilo sobrio y personalísimo (que se puede percibir en su blog).

En un primer momento, parece que la entrevista trata sobre tipografía. Pero no es así: en realidad, trata de:

  • comunicación
  • transmisión de conocimiento
  • intangibles
  • aprendizaje
  • humanismo
  • creatividad
  • “tener suerte y estar en el momento justo”
  • de comunicación institucional

Imprescindible.

Ah, sí; si no te has dado ya cuenta, te lo digo yo: amo la tipografía.

Libros sobre nociones básicas de tipografía

Por el servicio de estadísticas de la bitácora, sé que muchos llegáis hasta aquí buscando información sobre uno de los aspectos plásticos de la Comunicación Corporativa: la tipografía. De la belleza y función de los caracteres impresos ya hemos hablado aquí en otras ocasiones.

Visitando el nuevo diseño de unostiposduros he reencontrado un viejo post que os puede ser muy útil: Los diez mejores libros sobre tipografía. Nivel básico. De los diez libros recomendados me quedo con dos: Manual de tipografía, de José Luis Martín y Montse Ortuna; y En torno a la tipografía, de Adrian Frutiger.

Os aconsejo también que visitéis el post dedicado a los Principios fundamentales de la tipografía de Stanley Morison. Ahí va un entrecomillado que transcribo directamente de unostiposduros:

“El buen creador de tipos se da cuenta de que para que un nuevo corte de letra obtenga éxito ha de ser tan bueno que solamente unos pocos sean capaces de descubrir su novedad”.

Fantástico, ¿verdad? La tipografía, si quiere ser útil, debe facilitar la lectura pero, sobre todo, pasar desapercibida. A la hora de editar vuestras newsletters o cualquier otro documento de empresa, os aconsejo que apostéis por los tipos tradicionales. Con una buena gestión de blancos (interlineado y márgenes) los resultados pueden ser espectaculares.