¿Por qué los líderes despiertan filias y fobias?

Dicen los antropólogos que los primeros líderes fueron, en los orígenes del hombre, aquellos primates que sabían dónde estaba la comida o los lugares en donde el grupo podía sentirse seguro. Parece ser que estos primates avanzados (con más intuiciones, conocimientos o iniciativa que los demás) echaban a andar y los otros, simplemente, les seguían.

En Estratificación social y desigualdad (2010), Harold R. Kerbo explica que los primeros líderes eran eminentemente colaborativos y no conflictivos. Antes de la puesta en práctica de la agricultura, las tribus de aquellos seres humanos primitivos eran pequeñas, nómadas y con (dato muy importante) pocas pertenencias. Por tanto, los líderes del grupo no tenían más riquezas que otros y tenían un estatus sólo ligeramente superior que el resto del grupo. El mejor cazador o el mejor recolector era distinguido frente a los demás, pero esta distinción quedaba ahí, no pasaba a más.

Kerbo señala la importancia de revolución neolítica como fuente de la estratificación social. Llegó la especialización y el perfeccionamiento de los métodos de caza y de la producción agrícola. Esto trajo el asentamiento, la tribu sedentaria y la acumulación de bienes. Fue entonces cuando algunos individuos se quedaron al margen de la producción para ser líderes políticos y religiosos.

El análisis de Kerbo nos hace pensar. Millones de años después el modelo continúa: un grupo perdido sigue a un individuo que cree saber dónde está la comida y una zona de seguridad. Y, a menudo, cuando damos un paso más allá en la especialización, ese líder se aleja de la producción y decide sugerir a los demás cómo se deben hacer las cosas. Acto seguido, muchos quieren imitarle.

Se produce, parafraseando el título de uno de los ensayos de Alain de Botton, una Ansiedad por el estatus.

Evidentemente, no voy a dar explicaciones simples a problemas complejos. Pero te hago esta reflexión de los primeros líderes de los asentamientos neolíticos para que comprendas por qué, por ejemplo, los denominados gurús de Internet (aquellos que han desarrollado su marca personal en señalar a los demás dónde está el camino) tienen, en muchos casos, tan mala fama.

(*) La imagen es de Microsoft Clipart

(**) Gracias a Willy N’Sué Obama por descubrirme a Kerbo y de Botton.

Ucronía transmedia. ¿Cómo haría hoy branding #MigueldeCervantes?

¿Cómo haría branding Miguel de Cervantes si viviera hoy? ¿Cómo trabajaría (sobre todo) y cultivaría su marca personal? Esa fue la pregunta que lancé hace unas semanas en clase, mientras hablábamos de la comunicación transmedia. Di algunas pistas a los chicos, no quise que contestaran y dejé el asunto en el aire para que reflexionaran acerca de ello. Hoy retomo el asunto en el blog.

1.- Su marca personal iría ligada a la evolución del sector al que se dedica

1.1.- Las nuevas tecnologías propician que deje de existir el concepto obra terminadacomo nos explica Inma Turbau, y la novela del futuro será transmedia, como nos recuerda Norma Dragoevich.

Miguel no sólo trabajaría en un libro, sino en otras ramificaciones de la historia:

  • Crearía un videojuego en donde el jugador podría decidir finales de capítulos.
  • Se plantearía grabar un documental o llevar la historia hacia una película, donde él fuera el director o el guionista.
  • Escribiría un blog que contara la vida no conocida de uno de sus personajes
  • Subiría fotos a un Flickr.
  • Y, sí, también abriría para Sancho Panza una cuenta en Twitter.

1.2.- Estaría muy interesado en las nuevas tecnologías porque sabe que no sólo ha cambiado el libro (de papel a digital), sino los canales a través de los cuales las historias llegan a los públicos. Además, la tecnología siempre ha influido en la literatura, es intrínseca a ella, como le explica Juan Francisco Ferré a Scolari, o como dice aquí Tomás Albaladejo.

1.3.- Comprendería que el lector ha cambiado y que consume información de una forma distinta, con una frecuencia distinta y con niveles de profundidad distintos. Y que, si quiere ser comprendido y entendido, hay que adaptarse a él.

2.- ¿Por qué ser sólo literato? Hemos visto aquí, muchas veces, que el presente empieza a estar marcado por la hibridación de géneros, canales y plataformas. Así que, quizá, Miguel no sería sólo novelista, o dramaturgo, o poeta. Quizá fuese comunicador, a secas. A veces le gustaría compartir historias y, como hemos visto en el punto 1, conocimiento y experiencias a través de distintos canales. Apostaría mi mano izquierda (ya que de mancos de Lepanto estamos hablando) a que sería, ante todo, audiovisual.

3.- Utilizaría Internet para crear experiencias directas con el lector y para afianzar su marca personal

3.1.- Quizá, escamado con las editoriales, haría públicas sus obras en Internet o las vendería al lector, directamente, sin intermediarios. Sabría que en la Sociedad Red desaparece el intermediario que no aporte valor.

3.2.- Antiguo preso en Argel, testigo directo de la cohesión de culturas, de fanatismos y radicalismos, haría especial caso a los movimientos sociales. Posiblemente sería ciberactivista.

:::::::¿QUÉ PUNTOS REPETIRÍA DE SU HISTORIA?:::::::

1.- Crowdfunding. En su época ya buscó vías de financiación alternativas. Si has leído El Quijote recordarás que Miguel dedica su primera parte a un mecenas, el Duque de Béjar.

2.- Muy relacionado con lo anterior, no podría vivir de la Literatura, sino que tendría que desempeñar, de nuevo, los más variopintos trabajos.

2.- Probablemente, hoy no le reconocerías porque no llevaría marcado el signo del éxito. Porque los Arturo Pérez Reverte de su época eran Lope de Vega o Quevedo. Miguel (antiguo soldado, acusado de judeo converso por los fanáticos religiosos) sería hoy un hombre con tantas luces como sombras.

Para saber más:

(*) La imagen de cabecera pertenece a Quiijote, la campaña publicitaria que creó la agencia Zapping para la Junta Castilla-La Mancha.

Tanto marketing cansa

messicristiano

Como no es mi intención ofender a nadie, pido disculpas a todos los fans de estos jugadores y de los clubes a los que representan y, en general, a quien se sienta molesto por mis opiniones.

Pero el caso es que ayer, lunes por la noche, me encuentro con lo siguiente: dos jugadores que se disputan un Balón de Oro. A un tercero, simplemente, le ignoran. Dos jugadores que tienen dos formas distintas, dicen, de ver el fútbol. Dos jugadores que se sientan y, qué casualidad, llevan dos sudaderas, cada uno con la marca que le paga, antagónicas, diferentes, rivales, como los candidatos al Balón de Oro, quienes se peinan incluso con el flequillo al lado opuesto de su contrincante, para que luego no se diga.

Esto no es fútbol: es un show con brillos dorados. Tanto marketing cansa. “Pues apaga la tele. Pues cambia de canal. Pues pasa de fútbol”, dirán algunos. Y puede que tengan razón. Pero ya que soy bombardeado con tanto estímulo publicitario, tengo derecho a opinar.

Y cuando la mala educación se viste con pajarita, ni te cuento.

(*) La imagen del post ha sido obtenida de as.com

El Inbound Marketing en 7 enlaces

El Inbound Marketing es la estrategia de comunicación que se basa en el marketing de contenidos y que se ayuda de SEO y de las plataformas social media para atraer la atención del consumidor.

  1. 40 de fiebre. ¿Qué es el Inbound Marketing y para qué lo necesitas?
  2. 40 de fiebre: Diccionario de Inbound Marketing
  3. E-Profit: Guía para planificar una Campaña de Inbound Marketing Exitosa
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