La buena comunicación interna en las organizaciones influye de forma decisiva en el resultado final de aquellas tareas que desempeñan. A primera vista, las relaciones públicas internas pueden asegurarse con niveles óptimos en las organizaciones tradicionales, es decir, aquéllas que tienen departamentos, jefaturas y roles bien definidos. Pero, ¿qué pasa en las organizaciones muy atomizadas (como las productoras de televisión), basadas en el teletrabajo y formadas por freelancers? ¿La comunicación interna será la óptima? ¿Cómo se realizará?Hace pocos días, la revista mexicana Razón y Palabra ha publicado el artículo Amar en tiempos revueltos. Métodos de trabajo y razones de un éxito, que hace unos meses escribí con mis entonces compañeras (en la Carlos III y en el extinto grupo de investigación Gitep) Tíscar Lara y María Lamuedra.
Razón y Palabra dedica el último número a las relaciones públicas y ofrece a los lectores artículos de Capriotti o Losada, entre otros.
Tíscar me informa de algo que se me había pasado: TVE ha modernizado su Identidad Visual Corporativa. Esta vez, el cambio es radical, por no decir felizmente brutal. Además, me envía este link a El blogazo, bitácora (muy interesante, por cierto) de Arturo J. Paniagua, en donde el autor inserta un vídeo de las aplicaciones de la nueva identidad e informa de que tendremos que esperar un poco, hasta septiembre, para ver su implantación total. La consultora artífice del cambio de imagen de TVE es Summa.
Personalmente, en cuanto al logo, quiero destacar sus formas redondeadas, alternando tipos con y sin remates (según las diferentes aplicaciones), pero siempre muy suaves. Algo totalmente distinto a las anteriores identidades. Elementos secundarios, como la paleta cromática, cobran especial importancia. El logo, con tipos en blanco, está diseñado para que se vea plenamente sobre otros colores, muy vivos, quizá para transmitir sensación de optimismo (¿Acaso estaremos en crisis?). Es curiosa también la utilización que se hace de la letra “e”, de España, de mayor tamaño que las demás. Sabemos que uno de los objetivos de comunicación del Ejecutivo es, precisamente, dotar de más protagonismo al nombre de nuestro país, precisamente, en un momento en el que muchos dicen que se está rompiendo. (En esta cuestión, evidentemente, no entro).
El logo cumple con todos o casi todos los estándares de calidad: pregnancia, reproducibilidad, versatilidad, vocatividad, etc. En definitiva: un fantástico trabajo.
Me llamo Juan Pedro Molina Cañabate
y soy profesor en la Univ. Carlos III de Madrid. Comunicación Corporativa es mi blog profesional. Gracias por pasarte por aquí.